Terapias · 2.6

Cirugía Energética Kahuna

El ser humano realiza su trayectoria cósmica hacia su individuación, y por ello es necesario comprender que el mayor bien es aquel relacionado con su progreso interior. Será, entonces, necesario salir de la inercia y rescatar la comprensión de sí mismo y de su papel en el Universo. Solo a través de su autoconocimiento y de la armonización consigo mismo y con las leyes universales, el hombre conquista su equilibrio y su respectiva salud.

Ante estos factores, comprobamos que los desequilibrios poseen una matriz energética, emocional, mental y espiritual, y por ello muchos tratamientos convencionales no ofrecen los resultados esperados, pues las enfermedades están en los cuerpos sutiles y no en el físico. Por esta razón, el Maestro en Reiki William Lee Rand desarrolló una técnica, a la cual denominó "Cirugía Psíquica o Cirugía Energética", cuando convivió entre los Kahunas, que son los "chamanes" de Hawái. Esta técnica chamánica es un método alternativo para ayudar al ser humano a alcanzar su equilibrio, actuando directamente en la raíz de la enfermedad o en su causa primaria. A través de la Cirugía Energética Kahuna se eliminan los bloqueos, las formas-pensamiento nocivas, los miasmas y los parásitos energéticos generadores de enfermedades. Esta técnica actúa directamente sobre el campo áurico, los cuerpos sutiles, los chakras y los canales energéticos, sin causar daño a la persona que la utiliza.

La Importancia del Paradigma Holístico para la Cirugía Energética Kahuna

La Cirugía Kahuna trabaja en los niveles sutiles de manifestación de la conciencia. Para comprender la utilidad de este tratamiento, por lo tanto, se hace necesaria la visión del ser humano en su totalidad, compuesto de cuerpo, alma, mente y espíritu, formando una unidad. La integridad del Ser está compuesta por un Sistema Energético Sutil, con cuerpos de diversas frecuencias vibratorias, absorbiendo y emanando energía las 24 horas de forma ininterrumpida.

Cuando ocurre un desequilibrio en cualquiera de los niveles energéticos del sistema integrado, surgen los síntomas de incomodidad o malestar que se manifiestan a través de sensaciones objetivas o subjetivas de desagrado. Surgen, entonces, las patologías que agreden al ser humano, ocasionando las diversas enfermedades.

Sabemos que el flujo energético es un proceso dinámico que circula en todos los niveles del ser humano, los cuales están sujetos a factores exógenos y endógenos. Los factores exógenos son factores externos, tales como el frío, el calor, el viento, la humedad, que están relacionados con las energías estacionales, haciendo al organismo más susceptible a diversas formas de agresión. Los factores endógenos son factores internos como la pena, la rabia, el miedo, la tristeza y otros sentimientos que provienen de lo emocional y que, de la misma forma, agreden al organismo humano causando una serie de desequilibrios, desestabilizando todo el Sistema Energético Integrado. Esto es lo que se define en el abordaje holístico como enfermedad. La enfermedad, de este modo, es la desarmonía energética resultante de la suma de actitudes del individuo, que solo cambia su curso cuando este pasa a observarse y a tomar conciencia de las causas que lo llevan a este estado.

De esta forma podemos considerar la enfermedad como un "mal" que se transforma en un "bien", cuando el individuo comprende los mensajes que los síntomas tienen para decir. El síntoma es, por lo tanto, el grito de alerta, y es él quien nos avisa del estado de desarmonía y de la pérdida del equilibrio interior, y cuánto nuestras fuerzas anímicas están comprometidas. Al prestar atención a los síntomas, la persona debe ser coherente consigo misma, cuestionar los puntos oscuros que posee acerca de su propia personalidad y aceptar conscientemente sus verdades. En ese momento, pasa a comprender las causas de su malestar.

La Sabiduría Chamánica Ancestral enseña que los síntomas, de este modo, son manifestaciones físicas y psíquicas que expresan, simbólicamente, aquello que negamos en nosotros (representan, por lo tanto, nuestras sombras). Cuando nos disponemos a escucharlos con atención, sin, sin embargo, sobrevalorarlos, para no exaltar el ego, se transforman en maestros que nos orientan en el camino de la autosanación, que siempre está asociada a una ampliación de la conciencia y a una maduración personal.

Fuente: docplayer.com.br